Entrenamiento psicométrico interactivo sobre los 12 enunciados reales: seleccione frases o palabras arrastrando el ratón, identifique anclas y trampas, y verifique visualmente sus respuestas directamente sobre el texto.
En cada una de las 4 secciones a continuación encontrará el listado íntegro de las 12 frases del examen. Arrastre el ratón sobre cualquier palabra o frase completa para seleccionarla, pulse «Resaltar selección» y, cuando esté listo, pulse «Comprobar y Revelar Solución Visual» para contrastar sus hallazgos con las claves oficiales comentadas.
1. Nombres Propios: Aristóteles (en frases 7, 8 y 9), Spinoza (en frases 10 y 11) y Hume (en frase 12).
2. Modelos Éticos: Ética de la razón / principios (frases 4, 5 y 6) frente a Ética de las virtudes / sentimientos (frases 7, 8 y 9).
3. Vocabulario Emotivo: Emoción (1, 2, 5), Pasión (2, 12), Sentimientos (7) y Afectos (10).
• El Par Antagónico Maestro: Frase 2 (distintos) vs. Frase 3 (equivalentes).
• El Falso Dilema: Frase 5 (incompatibles) vs. Complementariedad armónica.
• La Jerarquía Invertida: Frase 12 (la pasión domina a la razón en Hume, en contra de la hegemonía tradicional de la razón de la frase 4 y 6).
Siempre que una opción use un superlativo excluyente (como «el primer» en la 7 o «incompatibles» en la 5), desconfíe. En cambio, cuando la opción usa modalizadores prudentes (como «pueden considerarse» en la 3 o «tradicionalmente» en la 6), la probabilidad de que sea la opción correcta aumenta considerablemente.
• Las 6 Opciones Correctas: 1, 3, 6, 8, 10 y 12.
• Los 6 Distractores Descartados: 2, 4, 5, 7, 9 y 11.
El alumno que domine esta anatomía de enunciados resolverá la tarea en el tiempo estricto sin caer en las trampas psicológicas de la prueba.
Usted va a escuchar un fragmento de una conferencia de Victoria Camps sobre las emociones morales. En ella se mencionan seis de las doce ideas que aparecen a continuación. Haga clic sobre las tarjetas para elegir las seis correctas.
En filosofía, la palabra emoción no aparece mucho. Aparecen otros conceptos como sentimientos, afectos, pasiones. Por ello, no voy a distinguir entre una cosa u otra. Es decir, yo me referiré indistintamente a las pasiones, a los sentimientos, a los afectos, a las emociones, porque creo que no es importante matizar para lo que voy a decir aquí. Y también quiero señalar de entrada que, por lo general, la ética ha sido entendida sobre todo como la expresión de la actividad racional. Nos ha llegado. Hemos heredado una ética que llamamos ética de principios, que es una ética basada en deberes, en normas, en obligaciones, en derechos incluso, ¿no? Es una ética basada en la razón. La ética concebida como que es bueno aquello que produce mayor felicidad en el mundo. Para llegar a esa conclusión, también se necesita elaborar un cálculo que es sobre todo racional. Se ha olvidado un poco la ética de las virtudes, que es la que está más relacionada con el tema de las emociones, si bien este olvido se está corrigiendo en los últimos años. Y es absolutamente fundamental, ¿no? No como sustituto a las otras éticas, sino como complemento. Hay algunos filósofos que desde el principio pensaron que no era posible construir una ética sin tener en cuenta los sentimientos. Uno de ellos es Aristóteles. Aristóteles construye una ética de las virtudes. Piensa que la ética debe ser una tarea práctica. Él, sobre todo, en la ética nicómaco, hace esta reflexión. Dice, estoy hablando de lo que es la virtud y lo que nos importa es hacer personas virtuosas. Eso es lo que debería importarnos, ese paso de la teoría a la práctica. Pero es que, además, Aristóteles considera que las virtudes morales se instalan en lo que él llama el alma sensitiva de la persona. Por lo tanto, están muy ligadas a los sentimientos, a los afectos, porque de esas virtudes depende nuestra manera de ser. y eso forma, acaba formando parte de nuestra manera de ser, y, por lo tanto, está muy ligado a nuestra forma de sentir también. Otro filósofo que no concibe la ética separada de los afectos es Spinoza. Él los llama así, afectos, y entiende que hay dos grandes tipos de afectos, la alegría y la tristeza. Todos los afectos se pueden resumir en estos dos, o son alegres o son tristes. y lo que hay que conseguir, es decir, el imperativo ético para Spinoza, es elevar al máximo los afectos alegres y evitar los tristes, porque eso será vivir libremente. y finalmente, un tercer filósofo que tiene que ser destacado, también por la valoración que hace de los sentimientos, es Hume. De Hume es muy conocida su frase de la razón, donde dice que la razón es esclava de las pasiones, y que no es la razón lo que mueve al mundo, sino la pasión. Son los sentimientos los que mueven el mundo.
Escuche el fragmento expositivo sobre la higiene del sueño y seleccione las 6 ideas correctas mencionadas en la grabación.
Dormir bien es fundamental para la salud. Los expertos recomiendan entre siete y ocho horas de sueño por noche para la mayoría de los adultos. Durante el sueño, el cerebro consolida los recuerdos que hemos adquirido durante el día. Por eso, es especialmente importante dormir bien después de estudiar algo nuevo. También se ha comprobado que la falta de sueño debilita el sistema inmunológico, haciéndonos más vulnerables a enfermedades. Además, dormir poco está relacionado con el aumento de peso, porque altera las hormonas que regulan el apetito. No obstante, dormir demasiado tampoco es recomendable; las personas que duermen más de nueve horas de manera habitual también presentan ciertos riesgos para la salud. En conclusión, mantener una buena higiene del sueño, como acostarse siempre a la misma hora y evitar las pantallas antes de dormir, puede mejorar significativamente la calidad del descanso.
Analice la locución sobre los impactos positivos y riesgos psicosociales de las redes en adolescentes. Seleccione las 6 ideas válidas.
Hoy vamos a hablar del impacto de las redes sociales en los jóvenes. Es un tema que genera mucho debate, y conviene analizarlo con cuidado, sin caer en generalizaciones. En primer lugar, hay que reconocer que las redes sociales ofrecen oportunidades reales de comunicación y de expresión personal. Los jóvenes las utilizan para mantenerse en contacto con amigos y familiares, y también como espacio de creatividad. Sin embargo, el uso excesivo puede tener consecuencias negativas. Estudios recientes indican que pasar más de tres horas diarias en redes sociales aumenta el riesgo de desarrollar síntomas de ansiedad y depresión, especialmente en adolescentes. Otro problema importante es la desinformación. Las redes sociales facilitan la circulación de noticias falsas, y los jóvenes, que son grandes consumidores de estas plataformas, son particularmente vulnerables a este fenómeno si no han desarrollado habilidades de pensamiento crítico. También hay que señalar que las redes sociales crean una presión social importante. La necesidad de obtener "me gusta" y de proyectar una imagen positiva puede generar una baja autoestima en muchos jóvenes. No obstante, es importante matizar que el problema no es la tecnología en sí, sino el modo en que se usa. Una supervisión adecuada por parte de los adultos y una educación digital desde edades tempranas pueden convertir las redes sociales en una herramienta positiva. Por eso, muchos expertos proponen integrar la educación digital en los programas escolares como una prioridad.
Conferencia lingüística y cognitiva sobre la hipótesis de Sapir-Whorf y la relatividad lingüística. Seleccione las 6 ideas defendidas.
Quisiera compartir con ustedes algunas reflexiones en torno a una pregunta que ha fascinado a filósofos y lingüistas desde hace siglos: ¿influye el lenguaje en la manera en que pensamos? Antes de entrar en materia, quiero aclarar que utilizaré los términos "lengua", "lenguaje" e "idioma" de manera bastante libre a lo largo de esta charla, sin establecer distinciones técnicas entre ellos, ya que esas diferencias no son relevantes para lo que me propongo discutir hoy. La idea de que el lenguaje moldea el pensamiento tiene una larga historia. Ya en el siglo XIX, Wilhelm von Humboldt sostuvo que cada lengua no es simplemente un instrumento de comunicación, sino una manera particular de ver el mundo. Esta idea fue retomada y popularizada en el siglo XX por los lingüistas Edward Sapir y Benjamin Lee Whorf, quienes formularon lo que hoy conocemos como la hipótesis de la relatividad lingüística, o hipótesis de Sapir-Whorf. Según esta hipótesis, la lengua que hablamos determina, en cierta medida, lo que somos capaces de pensar y percibir. Sin embargo, la versión más fuerte de esta hipótesis, que afirmaba que el lenguaje determina completamente el pensamiento, fue ampliamente rechazada por la comunidad científica. Los estudios mostraron que los seres humanos son capaces de pensar en conceptos para los que no tienen palabras en su lengua nativa. La versión más aceptada hoy en día es la llamada relatividad lingüística débil, que propone que el lenguaje no determina el pensamiento pero sí lo influye. Los experimentos de la psicóloga Lera Boroditsky son especialmente ilustrativos. Ella demostró, por ejemplo, que hablantes de idiomas que utilizan puntos cardinales en lugar de referencias relativas como "izquierda" y "derecha" desarrollan una orientación espacial extraordinariamente precisa. Otro hallazgo interesante proviene del campo de los colores. Las lenguas difieren enormemente en el número de términos que tienen para describir colores. Se ha comprobado que los hablantes de lenguas con más términos de color son capaces de distinguir matices de color más rápidamente. Esto sugiere que el vocabulario disponible afecta la percepción. También es relevante mencionar el fenómeno del género gramatical. En lenguas donde los sustantivos tienen género —como el español o el alemán— los hablantes tienden a atribuir cualidades asociadas a ese género a los objetos. Por ejemplo, en español, el puente es masculino, y los hispanohablantes lo asocian con atributos más "masculinos", mientras que en alemán, donde el puente es femenino, ocurre lo contrario. En definitiva, la relación entre lenguaje y pensamiento es compleja, bidireccional y apasionante. El lenguaje no es una jaula que nos impide pensar libremente, pero sí es un filtro que colorea nuestra percepción del mundo.
Clasificación comparada de mecanismos de distracción en exámenes C1-C2.